. La policía local debe vigilar los humedales de Velilla

La policía local debe vigilar los humedales de Velilla

Cualquier propuesta de recuperación de los humedales de Velilla de San Antonio pasa por restablecer previamente un servicio de vigilancia local de las lagunas, que ponga freno al actual vandalismo, a los usos ilegales, al abandono de basuras, o sancionar a quienes juegan a ser Dios soltando siluros y otras especies invasoras al medio acuático, entre otras muchas cosas que suceden casi a diario. Sobre el papel hay diversos servicios que tienen encomendada la vigilancia de estos humedales: el SEPRONA transita en ocasiones por los caminos; los agentes forestales del Parque del Sureste también los recorren, si bien el escaso número de estos servicios para atender cerca de 40.000 has. los hace poco eficientes. Hay también un servicio de “vigilantes ambientales” pero además de que no suelen bajarse de los vehículos (y por lo tanto no hacen servicios a pie) no tienen la condición de autoridad para presentar denuncias.

El resultado de este escenario es lo que cualquiera puede ver sobre el terreno: furtivismo, basura, restos de incendios, vertidos, destrucción de infraestructuras, etc. …y mucha, mucha impunidad. Esta situación es una amenaza para la conservación de un paraje protegido y del principal activo natural de nuestra localidad. El riesgo de incendio, por ejemplo, es real y ya se han producido varios conatos.

observatorio quemado

Observatorio de aves quemado, en el humedal de Miralrío, año 2009. No llegó a estrenarse.

En cualquier caso, en Velilla había un servicio de vigilancia cercano y efectivo que dejó de prestar sus servicios hace algunos años: era la policía local. Un cuerpo de prevención del delito y del cumplimiento de las normas, que tiene competencias sobre todo el término municipal. De hecho este servicio tenía regulada su actividad en el medio natural mediante un “Protocolo de vigilancia ambiental de la patrulla ecológica de la policía local“, aprobado por el Ayuntamiento en 2004. Por razones que nunca se han explicado la policía ha desaparecido de las lagunas y no acuden, en demasiadas ocasiones, ni siquiera a las llamadas de quienes avisan de actividades ilegales.

cuadro telefonos vigilancia lagunasLa participación de la policía local en labores de vigilancia más allá, de la última calle del casco urbano, es clave para poner en marcha programas de recuperación y de uso de los humedales. Desde nuestro colectivo hemos puesto en marcha varias iniciativas desde noviembre de 2015, una de ellas ha sido la aplicación de un elemental servicio de vigilancia en el entorno natural de Velilla por parte de la policía local. La propuesta se presentó en la Comisión de Medio Ambiente del pasado 10 de marzo y fue defendida por Alicia Martínez. Desde la Comisión se postergó su debate hasta la próxima personación de los responsables de la policía local, y la presentación de informes sobre los servicios que se vienen prestando en todo el medio natural. Es urgente que la presencia de la policía se convierta en un acontecimiento habitual, evidente para cualquier paseante, de la misma manera que para cualquier furtivo y depredador de dos patas.

Las propuestas que defendemos pretenden recuperar el protocolo de vigilancia ambiental que ya se aplicaba hace años y para el entorno de todos los humedales (no sólo en El Raso, de titularidad municipal). Entre otras cosas la propuesta prevé incluso la adquisición de dos motos eléctricas (o de sendas bicicletas si las limitaciones presupuestarias no permiten otra cosa) para que el servicio de la policía local se preste con la mayor facilidad y eficacia.


Propuestas para recuperar el control público de (TODOS) los humedales:

1. Que desde el Equipo de Gobierno se planifique una intervención estable de la policía local en todos los humedales protegidos, conforme a los criterios que se recogen en el documento denominado: “Vigilancia ambiental. Patrulla ecológica en Velilla de San Antonio”.
2. Por las dificultades actuales de acceso a muchos parajes el servicio debe prestarse en muchas ocasiones a pie. No obstante consideramos que para la mejor prestación del servicio el Ayuntamiento deberá adquirir dos motos eléctricas, por un valor total máximo estimado de 15.000 euros, cantidad que, en caso necesario, se incorporará a la previsión de gasto del próximo presupuesto municipal. En caso de que tal desembolso se considere un exceso inalcanzable para las arcas municipales se optaría por la adquisición de dos bicicletas adecuadas para la prestación del servicio.
3. Añadir un nuevo apartado a las funciones del Reglamento del Consejo Local de Seguridad Ciudadana de Velilla de San Antonio: “5) Intercambiar información y colaborar en la inspección y vigilancia del entorno natural de Velilla de San Antonio“.
4. A la finalización del año natural la Concejalía de Policía Local presentará al pleno de la Corporación un informe-balance de las actuaciones realizadas en el medio natural.
5. Los servicios municipales de información difundirán de manera permanente los teléfonos de emergencia de la policía local, invitando a los ciudadanos a que denuncien los usos y actividades que puedan estar causando daños al entorno natural.


No se entiende por qué desde hace años no se está aplicando el protocolo de vigilancia ambiental que el propio Ayuntamiento había aprobado, y que establecía claramente la presencia habitual de la policía local en las riberas y humedales. Es evidente que el vandalismo y los abusos tienen raíces culturales y que debe abordarse desde un cambio educativo y cívico, sostenidos. Pero la labor preventiva (y de sanción cuando sea preciso) que supone la presencia de la policía local sería sin duda de mucha ayuda.


Más información:

Protocolo Municipal de vigilancia ecológica, de 2004
El vandalismo en Velilla de San Antonio