. Las podas indiscriminadas que se hacen en Velilla

Las podas indiscriminadas e ilegales siguen aplicándose en Velilla a pesar del rechazo municipal

La campaña de podas de este invierno 2017-2018 sigue con la misma rutina de otros años. Tras el paso de la motosierra los árboles quedan como tristes candelabros, con cortes de grandes ramas, o con todas las ramas bajas cortadas hasta determinada altura, todos tratados cn la misma y radical poda. Nada que ver con lo que aconsejan muchos expertos, y al contrario a las excepcionalidades que se recogen en la legislación regional. Y todo esto ocurre a pesar de que el Ayuntamiento ya aprobó acabar con esta manera de maltratar el arbolado urbano.

Cualquiera que observe los árboles que se están podando este invierno 2017-2018 comprobará que se continúa con las mismas podas de siempre, tratando a todos los árboles por igual, sin discriminar ramas o retirar las secas. Hacer en definitiva el mantenimiento que aconsejan muchos expertos o actuar sobre situaciones puntuales de riesgo para viviendas, vecinos, vehículos, etc. La poda es igual de radical en las mismas calles y para todos los ejemplares. Los árboles no se tratan como una fuente de ventajas y de oportunidades para las personas, la fauna o la ciudad, se les considera como un incordio que no deja de crecer y al que hay que atajar de la manera más drástica posible o aplicando similar mutilación en todos los ejemplares.

Ejemplos de podas que se hacen estos días de diciembre 2107-enero 2018. De arriba abajo, calles Marcial Alanda, Joselito, Jacaranda (detrás del colegio), Guerrita. En estos y otros casos las podas son iguales (prácticamente “desmochados”): salvajes e indiscriminadas. Son actuaciones desaconsejadas, contrarias a la legislación regional y una burla a lo aprobado por la Corporación Municipal.

No se trata tan sólo de lo que opinan muchos expertos (hay tropecientos artículos en la red, este es sólo un ejemplo), se trata también de respetar lo que dice la legislación regional. La Ley 8/2005, de 26 de diciembre, de Protección y Fomento del Arbolado Urbano de la Comunidad de Madrid, prohíbe claramente las podas drásticas e indiscriminadas, como las que se practican en Velilla de San Antonio:

Artículo 3. Prohibición de podas drásticas e indiscriminada

1. Queda prohibida la poda drástica, indiscriminada y extemporánea de todo árbol protegido por esta Ley [el arbolado urbano].

2. Constituirán excepción a la norma anterior aquellos casos en los que la copa de los árboles disminuya notablemente la luminosidad interior de las viviendas, no guarde las distancias a tendidos eléctricos o telefónicos previstas en la normativa vigente, dificulte o impida la visibilidad de semáforos y, en todo caso, cuando exista algún peligro para la seguridad vial o peatonal. En estos supuestos, la poda se realizará a juicio del técnico competente, mediante acto motivado.

Por si no quedaba claro, en marzo del pasado año 2017 se aprobó una moción por la Corporación Municipal en la que se acordaba cambiar los criterios de poda y tratar a los árboles según sus necesidades de mejora vegetativa. La moción indicaba que se aplicarán

“criterios de conservación y mejora de los ejemplares arbóreos. Aplicando labores de poda exclusivamente para retirar ramas secas y otras situaciones excepcionales previstas en la mencionada Ley. [Se] justificarán las podas que se lleven a cabo”.

Es evidente que no se está respetando lo aprobado por la Corporación. La poda drástica se ha aplicado al menos en las calles Joselito, Marcial Alanda, Guerrita, Jacaranda (detrás del colegio Tomás y Valiente), Alamillos. La poda indiscriminada a los anteriores, además de Alamillos, Ilustración-polígono, Paz Camacho (Escuela de Música), Olivar (frente a instituto y polideportivo). Además de la uniformidad que no tiene en cuenta las necesidades de mantenimiento de cada pie de árbol, en unos casos se han cortado todas las ramas (ver fotografías de al lado) y en otros se han eliminado todas las ramas hasta determinada altura (Ilustración, Alamillos, Olivar, Paz Camacho, etc.)

En Velilla de San Antonio la mayoría de los árboles urbanos son olmos, de la especie Ulmus minorUmbraculifera“, una especie crítica en su supervivencia por la plaga de la grafiosis que afecta a la mayoría de los olmos, especialmente en la zona centro de España. En otros municipios se están sustituyendo los ejemplares de esta especie por otras o por olmos de la variedad Ulmus pumila, más resistentes a la grafiosis (ver el caso de Puertollano pulsando aquí).

El umbraculifera (también llamado olmo bola) es una especie ámpliamente presente en las calles de Velilla (Joselito, Marcial Lalanda, Guerrita…), su destino parece ser el de una permanente “escultura” y minimización de la copa. Una dudosa elección que poca sombra, refugio y otras ventajas aporta, y que parecen condenados a una permanente y drástica visita de la motosierra. Precisamente la planificación del arbolado urbano, la elección de las especies, su mantenimiento, etc., debería ser motivo de preocupación para el Equipo de Gobierno y no sólo un rutinario plan de trabajo anual casi siempre limitado a la poda. Más aun cuando ya hay dos mociones municipales aprobadas que orientan claramente los cambios: la aprobada en septiembre de 2016 sobre el tipo de árboles a plantar (a propuesta de Somos Velilla) y sobre las podas (a propuesta de nuestra concejala Alicia Martínez). El Ayuntamiento debería empezar por aplicar la legislación básica en materia de arbolado urbano: llevando a cabo el inventario del arbolado y su permanente actualización, o elaborando un plan de conservación, obligaciones recogidas en los artículos 5 y 6 de la Ley 8/2005, art. 5.

Lejos de actuar con planificación y de considerar a los árboles como seres vivos que nos aportan muchos beneficios, desde el Ayuntamiento se continua trabajando en podas innecesarias, indiscriminadas, drásticas y, muchas veces, innecesarias, que causan daño a las plantas y que en muchos casos facilitarán su pérdida. No se aplica el mantenimiento que necesita cada árbol, se talan todos los de una misma calle de la misma manera para reducir al mínimo el mantenimiento del arbolado urbano, dejándolos reducidos a un triste “candelabro”, o, en el mejor de los casos, a largos troncos con largas y verticales ramas, todos iguales. Ni es legal, ni constituye una buena práctica, ni respeta lo aprobado por la Corporación en marzo de 2017.



Más información:

Articulo de expertos sobre las podas salvajes
Moción aprobada en el Ayuntamiento de Velilla de San Antonio el 29-3-2017
Ley 8/2005, de Protección y Fomento del Arbolado Urbano de la Comunidad de Madrid
Noticia sobre las podas en Velilla (marzo 2017)