. Asamblea de vecinos sobre la gasolinera

Asamblea de vecinos sobre la gasolinera

El pasado 2 de septiembre se celebró por fin una asamblea informativa sobre el proyecto de gasolinera que se quiere instalar en la confluencia de la calle Henares y el Camino de los Alamillos. El acto había sido convocado por el equipo de gobierno del Ayuntamiento respondiendo a la demanda de los vecinos afectados. La gasolinera (camuflada a veces como una simple estación de lavado de coches) se situaría a 12 m. de las viviendas más cercanas y a 20 m. de la piscina municipal. En sólo 3 kilómetros alrededor de Velilla hay hasta cinco estaciones de servicio. Las gasolineras son un riesgo potencial de accidentes y un problema sanitario que ha sido confirmado por estudios científicos, al menos en un radio de 50-100 m. En Madrid y otras ciudades este tipo de instalaciones ya no se permiten en las inmediaciones de las zonas residenciales. Todas estas preocupaciones acapararon las intervenciones que se hicieron desde el público.

A la asamblea asistieron muchos vecinos de las mancomunidades más cercanas a la futura gasolinera, también el promotor del proyecto y el propietario de la nave donde se quiere instalar. Los primeros denunciaron que las obras se habían iniciado y que si se habían paralizado fue por las reiteradas denuncias de los vecinos. Por las respuestas del propio Ayuntamiento quedó claro que el promotor no contaba con ninguna licencia para iniciar las obras, como no podía ser otra manera, tal y como establece el artículo 9 de la Ley 21/2013, de evaluación ambiental.

El Ayuntamiento informó que el proyecto debe someterse al procedimiento de evaluación ambiental “simplificado”, tanto por su naturaleza de riesgos como por localizarse dentro de la Red Natura. Esto quiere decir que la tramitación de la autorización se traslada a la Administración Regional que es la que emitirá informe (positivo, condicionado o negativo-desfavorable). Con ello el Ayuntamiento le pasa el “marrón” a la Comunidad de Madrid, desmitiéndose de su previsión inicial de tramitar un procedimiento de evaluación ambiental de “actividad” (el informe le correspondería emitirlo al Ayuntamiento) e incluso una “declaración responsable” (sin evaluación). Así lo habían anunciado a los vecinos, en diversas ocasiones, el promotor y desde el propio Ayuntamiento.

Los vecinos exigieron infructuosamente, en reiteradas ocasiones, sanciones por la obra ilegal que se había iniciado. Al parecer el promotor tiene previsto desglosar en dos expedientes el original proyecto inicial, separando el surtidor (y los depósitos de combustible) de la estación de lavado. Una operación que requerirá reiniciar el trámite administrativo y que no modifica los riesgos y amenazas que supone el trasiego y almacenamiento de carburante a escasa distancia de las viviendas.

Los vecinos tienen razón en exigir sus derechos a la salud y la seguridad, por encima de cualquier otro derecho que pueda alegar un particular para montar un negocio (innecesario en Velilla). Izquierda Unida ya solicitó en el último pleno que se trasladara toda la información sobre esta tramitación a los miembros de la Corporación (que al igual que los vecinos, en su mayoría desconocían este proyecto) y que un pleno extraordinario se pronunciara sobre esta iniciativa emprendida por un particular. Seguiremos insistiendo en el rechazo a esta gasolinera y prepararemos las alegaciones que lo hagan posible.