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La policía local debe vigilar los humedales

Decir que los humedales de Velilla son importantes y que merecen ser conservados es una obviedad que no siempre se comparte por las instituciones que deben garantizar la supervivencia de estos parajes. Es el caso de la vigilancia ambiental que deberían ejercer los servicios de policía local del Ayuntamiento de Velilla de San Antonio.

Desde hace un año es difícil encontrarse con agentes locales por los humedales de Miralrío o en el Picón de los Conejos. No se entiende que no se preste este servicio porque cuentan con medios para acceder a cualquier rincón con agilidad y eficacia, y con un protocolo que establece desde los parajes preferentes y el número de servicios. Un protocolo que se modificó en junio de 2016 para reducir los servicios previstos anteriormente en esta regulación de vigilancia ambiental (y que tampoco se cumplía). Se adquirieron bicicletas eléctricas para poder llegar a las sendas y parajes a las que antes no era posible acceder por no poderse llegar en vehículo. Es difícil imaginar que más se puede aportar para garantizar un servicio tan necesario y tan importante.

Los puestos de pesca de furtivos son fáciles de detectar por la basura abandonada. También cazadores que no respetan las vedas, perros “de paseo” mientras persiguen especies protegidas por las riberas, abandono de residuos que pueden provocar algún incendio, etc. Necesitamos control de actividades antes de que tengamos que lamentarnos.

Este invierno han vuelto a brotar casos de furtivismo, algún cazador ha pasado incluso la mañana disparando impunemente en zona prohibida y en fecha ajena a la actividad cinegética, pesca furtiva, caza ilegal con perro por las riberas, podas ilegales, alguna moto por la senda del río, etc. El descontrol empieza a preciarse, irá a más cuando llegue el buen tiempo.

La vigilancia de los humedales no es una actividad exclusiva del Ayuntamiento, servicios como SEPRONA o los agentes forestales tienen también alguna presencia en estos parajes, pero es evidente su limitada capacidad y de recursos. Tampoco es un servicio, el de policía local, que se presta exclusivamente en la laguna municipal, como en otro tiempo se pretendió hacer creer. Ni el protocolo aprobado (y reformado), ni el ámbito territorial de los servicios de policía (el término municipal), pueden justificar una restricción de la vigilancia ambiental como la actual.

Los vecinos y vecinas que valoramos este privilegiado entorno natural de Velilla de San Antonio necesitamos que la policía local se implique, de manera seria y estable, en el control de actividades de todos los humedales. Si hay alguna necesidad que cubrir, algún recurso que aportar, deben hacerlo llegar a los responsables municipales, pero esta situación de abandono no puede consolidarse. Nos jugamos mucho, necesitamos una policía local con implicación en la protección de nuestras riberas.


Más información:

Entrada sobre la puesta en marcha del servicio de vigilancia con apoyo de bicicletas eléctricas