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Los retos de Velilla para 2019-2023

Con las elecciones de mayo de 2019 comienza una nueva etapa en la política local, caracterizada por un escenario de crisis económica crónica, la diversidad política, la debilidad del tejido social y participativo, la presencia del oportunismo en la actividad municipal, la consolidación de los nuevos fascismos, la introducción del bulo y la mentira como herramientas de trabajo político.

Este escenario de degradación, representativo de lo que ya afecta al país, es consecuencia de la incertidumbre y la falta de futuro que tantos ciudadanos perciben, y que tiene su origen en el saqueo que este país ha sufrido a manos de políticas económicas dedicadas a beneficiar a las élites, a los grandes empresarios, banqueros, eléctricas, defraudadores… y de políticos corruptos que no han dudado en darnos lecciones de patriotismo mientras vaciaban las arcas públicas. Revertir esta situación va a llevar tiempo, y desde los ayuntamientos hay que echar una mano haciendo políticas para la gente, para recuperar la justicia, la igualdad, la defensa de lo público y de los valores colectivos frente a los viejos y nuevos caciques… es decir, poner a los ciudadanos, a los trabajadores, mujeres o pequeños comerciantes, en el centro de las preocupaciones municipales. Velilla de San Antonio ofrece muchas oportunidades de progreso en beneficio de la gente común, y no siempre se requieren de importantes recursos. Se llama tener criterios y referencias basadas en un modelo de ciudad y en un programa político coherente.

Hay que promover también políticos decentes en nuestro Ayuntamiento, hay demasiada política-basura en Velilla de San Antonio. Es inaceptable que auténticos yonkis del poder a toda costa y de sus egos sigan, una tras otra legislatura, instalados en la institución local como auténticas garrapatas, a veces usando los votos de los electores de izquierdas para ponerlos a trabajar con grupos racistas y de extrema derecha. Los vecinos y las vecinas de Velilla de San Antonio no se merecen esta clase de candidatos.

Al margen de las miserias de la vida política, hay problemas y oportunidades sobre las que intervenir en Velilla. Estas que siguen son para nosotros algunas de las que hay que resolver en estos próximos cuatro años.

Una ciudad sostenible

  • Puntos recarga de vehículos eléctricos. Necesitamos que desde el ayuntamiento se avance en medidas de estímulo parea la transición energética. La instalación de marquesinas de energía solar gratuita para recargar los vehículos eléctricos debe se runa obligación municipal. Son además de bajo coste para el municipio y subvencionadas.
  • Residuos. No podemos seguir con el modelo de enterrar o quemar basuras, aunque solo sea porque la UE nos acabará por penalizar con fuertes sanciones. En Velilla debemos poner en marcha ya programas de recuperación y reducción de residuos mediante la colaboración con otros ayuntamientos. Necesitamos convenios con los centros comerciales para reducir los envases o sustituirlos por otros biodegradables. Hay que adquirir suelo en la vega para poner en marcha, sin más dilación, de los huertos de ocio. Ampliar el proyecto de compostaje a mercadillo, hostelería, etc.
  • Tenemos que cambiar la forma en que eliminamos nuestra basura. El Ayuntamiento tiene que poner en marcha programas para aprovechar este recurso. En ello nos va la salud y la calidad del entorno.

    Agua reciclada para riegos y baldeos. No podemos seguir pagando la actual factura, de 145.000 euros en 2016, por un agua de alta calidad (de beber) para regar jardines públicos. La red de riego procedente de la depuradora está construida aunque su entrada en funcionamiento es incierta por la quiebra de la empresa constructora. Mientras tanto debería utilizarse el efluente de la depuradora a través de un acuerdo con el Canal de Isabel II (acuerdo formalmente ya adoptado en pleno en 2016). Y por supuesto con la garantía de que al río se le devuelve el mismo volumen de agua.

  • Alumbrado LED. La sustitución del actual alumbrado público por la tecnología LED reduciría importantes emisiones de CO2 (hasta un 70%, de los 1.222.668 kg. que libera actualmente el sistema de iluminación urbana de nuestra localidad). Además de reducir notablemente la factura de la luz (un ahorro total en la vida útil de las lámparas LED, 11,6 años, de 2.613.000 euros, según el informe técnico de 2014). El proyecto está aprobado en el Plan PRISMA regional, que está sometido a un notable incumplimiento por parte de la Comunidad del PP. No podemos seguir esperando indefinidamente a que esta administración cumpla, nos cuesta caro, contamina una barbaridad. Hacer este cambio es una prioridad.
  • Fin del urbanismo para caciques. Velilla tiene suelo recalificado para construir otra ciudad (suelo para más de 3.000 viviendas). Es una vergüenza que los gobiernos anteriores hayan dedicado sus esfuerzos urbanísticos a favorecer las plusvalías de un pequeño puñado de grandes propietarios de suelo. Estos conocidos apellidos son los únicos beneficiados de la elevación de precios de suelos que de la noche a la mañana, y sin ninguna necesidad apreciable ni justificada, han pasado de rústicos a urbanizable. Algunas recalificaciones son auténticas aberraciones como el futuro polígono industrial “fantasma” en medio del campo (sector XXVII). No se puede consentir esta clase de operaciones propias del viejo caciquismo de hace un siglo.

Un medio natural que necesita implicación municipal

  • Vigilancia lagunas. El entorno natural es el mejor escaparate de Velilla, no se entiende que la policía local haya abandonado sus labores de vigilancia desde 2018. Los servicios de policía no se acaban en la última calle del pueblo, se aplican sobre todo el término municipal. Por otro lado la vigilancia ambiental que obliga a los servicios de policía están recogidos en el protocolo aprobado por la Corporación en 2016. Precisamente para este fin se adquirieron bicicletas eléctricas que permitieran llegar a todas partes y aumentaran las eficiencias al servicio. Los agentes locales de Velilla necesitan formación medioambiental, en protocolos de recogida de muestras, en legislación… deben conocer las autorizaciones extraordinarias de caza para aislar las prácticas de furtivismo. Pero sobre todo necesitamos que salgan también del casco urbano de vez en cuando.
  • Renovación del agua de las lagunas. Las lagunas de Velilla y del Parque Regional se pudren, especialmente aquellas que tienen menos profundidad. Son escenarios artificiales y cerrados, afectados por entornos contaminados por fertilizantes, plaguicidas y herbicidas utilizados en la actividad agrícola. Necesitamos frenar este proceso que ya ha causado en nuestra localidad mortandades de peces y reducido drásticamente la vida acuática. Hay soluciones sencillas y económicas para crear un circuito de agua desde el río Jarama. Es necesario que el Ayuntamiento se implique con más eficacia ante la Administración Regional y la Confederación Hidrográfica. No tenemos mucho tiempo antes de que empiecen los malos olores.
  • Debemos preguntarnos si estamos dispuestos a seguir consintiendo que un conocido empresario siga disfrutando de años de impunidad, haciendo vertidos lácteos a la laguna que es propiedad y patrimonio de todos los vecinos y vecinas de Velilla.

    Poner fin de los vertidos lácteos en la laguna municipal. Es una vergüenza que desde hace una década un conocido ganadero siga vertiendo sus residuos a la laguna municipal. Todos los gobiernos municipales lo saben, lo han comprobado incluso directamente, han tomado muestras… Es una agresión continuada al patrimonio municipal de todos los velilleros y una causa de la degradación de la calidad del agua. Si queremos seguir disfrutando de este entorno hay que poner fin a estos vertidos ilegales que se llevan a cabo a través de la red municipal de saneamiento. El Ayuntamiento tiene la obligación y todas las competencias, y España es un estado de derecho donde ya no se admite la impunidad de los viejos caciques. Hagan algo, más de una década de vertidos son suficientes. Por otro lado la laguna necesita de una regeneración, hay que retirar periódicamente parte de la vegetación de ribera (que acaba en el agua y aumenta la aportación de materia orgánica en el agua), incluso instalar algún sistema de oxigenación artificial mediante energía solar.

  • Recuperar el servicio del quiosco. Hay que recuperar el uso social del quiosco, renovarlo, vigilarlo y sacarlo a concurso para que sea un punto de encuentro de los vecinos y visitantes, respetando la legislación de Parque Regional en cuanto a impactos sonoros y usos intensivos. No podemos mirar para otro lado mientras se consolida en ese espacio un parque temático del botellón local y comarcal de fin de semana.
  • Instalación observatorio aves laguna El Picón de los Conejos. Aunque las lagunas no atraviesan por su mejor momento respecto a la atracción de aves, Velilla sigue siendo un lugar de destino para muchos aficionados a la observación de aves. La instalación de un observatorio de aves, elevado, en la separación del Picón de los Conejos y la laguna de decantación (con medidas de antivandalismo) sigue siendo una promesa incumplida por parte de la Comunidad de Madrid. El Ayuntamiento de Velilla tiene plena capacidad para poner en pie esta sencilla infraestructura.
  • Vía verde para comunicarnos con los pueblos vecinos. El proyecto de aprovechar la vieja servidumbre del “tren de la azucarera” para crear una vía verde que conecte los pueblos de la Comarca es una idea ya aprobada en muchos plenos municipales, también en Velilla de San Antonio. Es una iniciativa con muchas ventajas para nuestras localidades. Necesitamos que la buena voluntad municipal se transforme en acción concreta ante la Comunidad de Madrid (que es quien debe poner en marcha el proyecto). Hace falta que los diversos ayuntamientos de la zona se coordinen y presionen a la administración regional, como en tantas cosas del medio natural que nos interesan a las comunidades locales. Hay que acabar con la excusa municipal para no intervenir, se puede y se debe.
  • Combatir las plagas con rigor. La mosca negra, las cotorras, el mosquito tigre, los mapaches, y muchas otras especies invasoras, han llegado para quedarse. El cambio climático y las condiciones que encuentran en el medio natural han facilitado este nuevo problema, que nos causa molestias y cuesta dinero combatirlo o simplemente controlarlo. Frente a quienes usan estas alteraciones para crear alarmas y aprovechamientos políticos hay que ofrecer información solvente y, exigir medidas a las administraciones competentes para que intervengan sobre la base de información previa. El mejor ejemplo es la mosca negra. Podemos ayudar a que se recuperen especies insectívoras (como los murciélagos), pero necesitamos que el río Jarama (donde proliferan sus larvas) se regenere con crecidas que limpie sus fondos y su vegetación.

Una institución municipal transparente

  • Portal de Transparencia. El Ayuntamiento de Velilla lleva años sin aplicar la ley que le obliga a exponer públicamente, desde 2016, decenas de documentos, es el Portal de Transparencia. La Ley es la 19/2013. Lo que la web municipal exhibe (todavía en 2019) como Portal de Transparencia es un engaño a la inteligencia y un torpe sistema para burlar la ley. Es difícil encontrar en la web institucional una pequeña parte de las obligaciones documentales. El Ayuntamiento debe respetar el derecho de los vecinos y vecinas a poder acceder a los documentos de carácter público, especialmente aquellos que ya son de dominio público en cualquier institución municipal por aplicación del Capítulo II de la Ley de Transparencia (ver indices de transparencia pulsando aquí). Es inaceptable que el Ayuntamiento esté burlando la legislación con la simple creación de una apariencia informática.
  • Es una vergüenza que las declaraciones patrimoniales de los concejales se hagan sobre un informe que no prevé preguntar por el patrimonio. Ni una sola cantidad económica está previsto consignar. Los miembros de la Corporación se burlan de la ley y del derecho de los ciudadanos.

    Publicación del patrimonio de los concejales. La mayoría de los concejales no quieren que se haga público su patrimonio, lo demostraron en febrero de 2017. Es inaceptable. Nadie les obliga a ser cargo público, pero si aceptan esa función de representación están obligados a ser transparentes. Es inaceptable que las declaraciones de algunos concejales se limiten a informar de su puesto de trabajo (caso del concejal de extrema derecha en 2015-2019), pero aun es más grave que estas declaraciones no se conozcan públicamente, como está previsto en la legislación (art. 8.1.h) de la Ley 19/2013, entre otras). Para que en Velilla se respete la Ley de Transparencia es necesario acabar con la burla y el engaño que supone la existencia de un formulario de declaración patrimonial en el que no está previsto consignar una sola cantidad sobre ingresos, fondos, inversiones, valores catastrales, etc. Conocer el patrimonio de los concejales, al acceder y al abandonar el cargo, es una medida de control y prevención de la corrupción, pero es sobre todo un derecho de los ciudadanos. Ya va siendo hora de que en el Ayuntamiento de Velilla se abran las ventanas.

El campo también es Velilla

  • Vigilancia sobre irregularidades urbanísticas. El control de usos y actividades es prácticamente inexistente fuera del ámbito urbano. Es necesario que se controle periódicamente las nuevas construcciones y aprovechamientos que se llevan a cabo en todo el término municipal caminos, vías pecuarias, etc.
  • Control de actividades agrícolas. El Ayuntamiento de Velilla lleva muchos años dando la espalda a la actividad ganadera. Que las competencias del sector le corresponda a la Comunidad de Madrid no le impide al Ayuntamiento intervenir con inspecciones, con colaboración institucional, con información… para mejorar las condiciones sanitarias, ambientales y de bienestar animal. Es inaceptable el estado en el que se encuentra alguna de estas explotaciones, la eliminación de sus residuos a la red de saneamiento o las condiciones sanitarias de los animales. El Ayuntamiento no puede ser ajeno a lo que es evidente para muchos vecinos y vecinas que son testigos de esta situación.
  • El Ayuntamiento no puede estar al margen de lo que sucede en la actividad agrícola y ganadera. Esta falta de control de las administraciones facilita el abuso con el empleo de recursos. Las consecuencias las pagamos todos en forma de plagas o de ríos esquilmados. El Ayuntamiento tiene que salir del casco urbano.

    Una agricultura sostenible. Tenemos suelos muy fértiles en Velilla de San Antonio, la agricultura es una actividad que ha sobrevivido gracias a que los suelos del Parque del Sureste son “no urbanizables”. Pero hace falta que sus procedimientos se pongan al día, que deje de ser una fuente de derroche de un recurso estratégico como es el agua, no se puede seguir regando por gravedad como en la época de los romanos. Hay que controlar el empleo de fitosanitarios (herbicidas, fertilizantes, plaguicidas…), las lagunas están eutrofizadas porque tenemos unos suelos envenenados en parte por el empleo continuado de esta clase de productos. En esta actividad el Ayuntamiento debe intervenir, informando, colaborando con la administración regional, colaborando con los agricultores para facilitar el cambio, etc. El Ayuntamiento también debe ayudar a promocionar la comercialización de los productos de huerta locales.

Mejores servicios municipales, y públicos

  • Que la limpieza y recogida de basuras vuelva a ser un servicio público. La contratación de una empresa externa para este servicio tan crítico se ha demostrado un error. Es posible que haya supuesto algún ahorro, pero ha sido a costa de una baja calidad del servicio, Velilla tiene graves problemas de limpieza viaria. El actual contrato finalizará el 28-1-2010, es el momento de poner fin a este modelo de entregar servicios fundamentales de la ciudad a los negocios privados. Necesitamos otra calidad y un servicio 100 x 100 público. El actual estado de saneamiento financiero o hace posible.
  • Centro de día. Es insostenible que este edificio siga sin ningún aprovechamiento, deteriorándose. El Centro de Día debería acoger servicios y usuarios de la Tercera Edad, pero de mantenerse la insuficiente demanda pueden aprovecharse sus instalaciones como aulas para cursos, aprovechando la infraestructura de cocina. Hay que establecer convenios con entidades públicas, fundaciones, etc. para acoger ofertas de servicios de interés público.
  • Los árboles no se merecen este trato. La poda, según la legislación y los acuerdos municipales, es una actividad extraordinaria que en ningún caso debe acabar en un maltrato generalizado de los árboles que tantos beneficios nos aportan.

    Las podas no pueden ser maltratar árboles. Podar en Velilla parece un incordio para los limitados recursos municipales, por eso se hacen auténticas salvajadas con los árboles, dejándoles muchas veces convertidos en “candelabros” tras la poda. No es eso lo que dice la legislación, ni lo que se aprobó en el pleno de 29-3-2017. Pero sobre todo no es el trato que necesitan los árboles urbanos. Hay que cambiar de enfoque y empezar a cuidar de aquello que nos aporta tantos beneficios. Más información pulsando aquí.

La mala calidad de la política local

  • Un nuevo Reglamento Orgánico para evitar abusos en los plenos. Los plenos municipales se utilizan demasiadas veces por algunos concejales para la provocación gratuita o para exhibir una incontinencia verbal insoportable y soporífera por parte de algún concejal encantado de oir su voz, como conoce cualquier asistente a los plenos municipales. Ni la Corporación ni el público asistente merecen esos maltratos. Por otro lado el desfasado Reglamento Orgánico del Ayuntamiento de Velilla no recoge, entre otros, los nuevos enfoques de transparencia ni las oportunidades de participación pública. El Ayuntamiento necesita actualizar su nuevo Reglamento Orgánico para dignificar el trabajo y la imagen pública de la Corporación.
  • Reglamento de participación ciudadana. Tenemos en Velilla un reglamento de participación ciudadana desfasado e inútil para canalizar y estimular la participación de los ciudadanos en los asuntos municipales. Es necesario sustituirlo por uno nuevo que recoja y desarrolle nuevos derechos y oportunidades de participación que ya están en las nuevas normas legales, en este sentido hay que regular y ofrecer el derecho a la consulta popular, los presupuestos participativos, el derecho de petición, la participación en los órganos municipales, etc. Nuestra propuesta está en el borrador que en 2017 ofrecimos a otros grupos municipales.

Una ciudad amable

  • Ruidos. Velilla tiene un problema de impactos acústicos, lo dicen algunos de nuestros visitantes. Vehículos tuneados, la plaza convertida en un permanente campo de fútbol, la competencia musical en las fiestas, algunas actividades hosteleras que no dejan vivir a sus vecinos, conflictos en las comunidades de vecinos… Abordar cada uno de estos problemas y atajar los abusos de quienes no respetan al resto de los vecinos y vecinas es muchas veces complicado por mucha voluntad que pongan policías locales y servicios municipales. Aunque se trata de un problema cultural que requiere tiempo y educación, seguramente avanzaremos más rápido si el Ayuntamiento se dota de una herramienta de control para hacer más ágil la intervención municipal. Nuestra propuesta es una ordenanza como la que que ya entregamos en el Ayuntamiento en 2018.
  • Fiestas. Velilla ha crecido, somos 12.000 habitantes pero seguimos haciendo las fiestas locales igual que cuando éramos una tercera parte. Tenemos una plaza congestionada que no cumple las elementales medidas de seguridad que establece la legislación. El ferial, igualmente congestionado, se ha convertido en una lamentable competición por ver que atracción musical alcanza más decibelios. Los festejos taurinos se llevan más del 50% del presupuesto… Necesitamos nuevos escenarios, reducir riesgos y molestias, necesitamos rediseñar unas fiestas que hace tiempo que están desbordadas.
  • Los festejos taurinos son caros, los pagamos todos los vecinos, son anacrónicos y sólo satisfacen a una minoría que todavía disfruta con este maltrato a los animales. Necesitamos políticos, en la derecha y en la izquierda, que representen a la mayoría social que rechaza estos espectáculos

    Festejos taurinos sin dinero público. El maltrato animal que se practica durante unas horas al año, en las fiestas locales, nos sale muy caro a todos los vecinos y vecinas de Velilla (más de 80.000 euros en 2018), es además la única partida que crece de manera astronómica en los presupuestos municipales. Pero sobre todo constituye una anomalía democrática en una país que hace tiempo que dio la espalda a esta clase de festejos, como ponen de manifiesto todas las encuestas. Los festejos taurinos hace años que son historia en muchos municipios, incluso de nuestro entorno, no porque se prohíban (los ayuntamientos no podrían), simplemente porque sólo se sostienen si se emplea el dinero que es de todos, y los ayuntamientos están dedicando esos fondos a necesidades más importantes que acosar animales durante unos días para satisfacer la brutalidad de algunos ciudadanos. Quien quiera toros que se los pague, pero que no utilicen los impuestos de los ciudadanos, que en su inmensa mayoría son contrarios a esa forma de diversión.

  • Modificación del PGOU para sustitución de usos industriales por comerciales-administrativos en el antiguo polígono industrial. El polígono industrial que tenemos pegado al casco urbano es un anacronismo. Los grandes transportes no encuentran buenos accesos, su mantenimiento es muy deficiente y costoso. En 2016 hubo que cambiar algunos usos a toda prisa para impedir que un proyecto de gasolinera se instalara a 12 m. de las viviendas. Necesitamos cambiar los usos industriales para estimular la renovación de este escenario a usos comerciales, administrativos o pequeños talleres. La industria tiene ya nuevas localizaciones en Velilla, un cambio definitivo de usos ayudaría a que ese cambio se acelerara.

Control del urbanismo depredador

  • Impuesto de solares. Velilla tiene suelo recalificado para construir otra ciudad (ver sectores urbanísticos en croquis). Es la resaca de los excesos urbanísticos que han venido protagonizando PSOE y PP: Los beneficiarios han sido las dos o tres familias de conocidos terratenientes de Velilla. Es inaceptable que estas plusvalías no tengan ninguna compensación para la localidad y sus vecinos. Habría que estudiar la posibilidad de implantar el antiguo impuesto de solares destinado a estos grandes propietarios de suelo.

Fascismo o convivencia

En Velilla nunca hemos tenido problemas de convivencia pero algunos parecen empeñados desde hace unos años en que eso cambie. Son los nuevos fascismos. El mensaje de odio que transmiten desde España 2000 o, más recientemente desde VOX, se apoya en la incertidumbre y la falta de futuro al que nos empujan las élites económicas que han arruinado este país. Llenan las redes de mentiras, rompen la convivencia, nos quieren imponer las tradiciones más fetiches y reaccionarias, manipulan la realidad y la democracia. Pero son útiles a los poderes más reaccionarios, a los caciques locales (en Velilla esto es muy evidente). El viejo o el nuevo fascismo es siempre el mismo instrumento al servicio de los poderosos. Los demócratas tenemos el compromiso moral de frenar esta amenaza para la convivencia de nuestra comunidad local.

  • La experiencia de la legislatura 2015-2019. La presencia de un concejal de España 2000 ha sido inútil desde el punto de vista de sus propuestas (ninguna ha sido aprobada, muchas rechazadas por unanimidad), ha sido un permanente desafío al rigor, usando de la mentira, el bulo y la manipulación. Es el único concejal al que se le ha tenido que llamar la atención por mentir en los plenos. Sus mociones han sido el calco de las presentadas en San Fernando o Alcalá, y tan simplistas como que no superaban la mayoría los ocho párrafos de texto. Su actividad ha sido un permanente acto de provocación gratuita.. Ver detalles pulsando aquí.
  • La colaboración institucional del concejal de IU, Antonio Montes, y la extrema derecha de España 2000 ha sido constante durante toda la legislatura 2015-2019. Un escándalo conocido por todo el mundo en el Ayuntamiento y por cualquier persona informada de nuestro municipio. Un ejemplo de la política-basura que avergüenza a cualquier ciudadano que exige ética y coherencia en la vida pública. Hay mucho trabajo para recuperar la actual degradación política en Velilla de San Antonio. En la fotografía los portavoces de IU y España 2000.

    La colaboración del concejal de IU. Ha sido una vergüenza y un escándalo conocido por cualquier persona informada, en Velilla de San Antonio, la coordinación del trabajo institucional y el mutuo apoyo entre la ultraderecha de España 2000 y el concejal de IU, Antonio Montes. Junto con una disidente del PP (grupo VIVE), el concejal de IU ha sido el único apoyo estable que ha tenido el representación institucional del racismo local. Esta extraña colaboración demuestra la ruina ética y política en la que se han transformado algunos políticos, que usan la actividad institucional para medrar personalmente y que usan los votos de sus electores de izquierdas para ponerlos al servicio de quienes quieren reducir derechos sociales, apoyar a los caciques locales o acosar a otros ciudadanos por ser pobres y diferentes. Lo lamentable es que semejante fraude político vuelve a presentarse a las elecciones municipales de 2019 (por cuarta vez) usando nuevamente la pantalla política de IU. Más detalles sobre esta vergonzosa colaboración del concejal de IU con la extrema derecha pulsando aquí.

  • Racismo, cultural y en bruto. Es una lamentable novedad en Velilla. Nunca habíamos tenido problemas con nuestros vecinos, sean de Zamora o de Ecuador, pero este fascismo emergente pretende dividirnos entre  españoles y inmigrantes, o entre los viejos y los nuevos velilleros (como los viejos cristianos del siglo XV). No es sólo el rancio racismo sobre los inmigrantes y pobres, también se aplica sobre los españoles. Quien no ha oído en las redes o en las calles “tú no tienes nada que decir, no eres de aquí”. Hace meses vino a Velilla un equipo de Telemadrid a filmar sobre el caso de la gasolinera que un empresario quería instalar a escasos metros de donde viven los vecinos, el cámara tuvo dificultades para hacer su trabajo en la vía pública porque una persona (el empresario-velillero-de-toda-la-vida) le increpaba “no tienes derecho a filmar porque no eres de Velilla”. Por no hablar de ese otro empresario nativo de varias generaciones que al parecer tiene impunidad para contaminar la laguna municipal. No entienden que España es un estado de derecho y que la condición de ciudadanía ya no se reconoce en los “estatutos de sangre” o en la ascendencia. Todos los que vivimos en Velilla, pagamos los impuestos y contribuimos a sostener los servicios. Nos merecemos otra clase de convivencia. La mayoría de los velilleros, viejos o nuevos, queremos seguir progresando juntos. No van a dividirnos.
  • Uso de la vía pública para prácticas de xenofobia. El uso de la vía pública lo regula el Ayuntamiento y no puede ser el escenario de prácticas que vulneren los derechos humanos. Estos nuevos fascismos, que ignoran a los delincuentes de la banca, políticos corruptos, defraudadores fiscales, y el resto de la plaga que han arruinado este país y a sus ciudadanos, pretenden hacernos creer que los pobres son los culpables de las desgracias de los otros pobres españoles. Han intentado usar las calles de nuestra localidad para excluir de la recogida de ayudas a una parte de las víctimas (los inmigrantes). Cuando dicen recoger ayuda “solo para españoles” no pretenden tanto ayudar si no visibilizar su odio hacia los pobres diferentes. En 2015 conseguimos impedirles que usaran la vía pública para ejercer el desprecio xenófobo, ahora intentan escudarse en recintos comerciales. Como en 2015 hay que denunciar cualquier amenaza a la convivencia.
  • Denunciar las amenazas y actos de xenofobia en las redes. Estos grupos se dedican a la provocación, practican un alto nivel de violencia verbal, practican el acoso a frente a quienes tienen opiniones contrarias. Generar polémicas en las redes buscando la confrontación es una estrategia para ganar protagonismo. Las redes son el ambiente propicio para estos grupos, se reflexiona poco, la verdad no es una virtud, no hay que demostrar nada… Pero si creemos que hay que denunciar las actitudes violentas, las amenazas, los comportamientos xenófobos. Hay que recabar esas evidencias y ponerlas en manos de los cuerpos de seguridad.
  • Bulos. El empleo de la mentira ha sido una constante por parte de estos grupos de la extrema derecha. Nunca en legislaturas anteriores habíamos visto el espectáculo de algunos plenos, en la legislatura 2015-2019, en los que ha habido que llamar al orden del concejal de España 2000 por utilizar la mentira en la actividad institucional. El empleo de los bulos (como el caso de un intento de robo convertido en el secuestro de cuidadoras de la guardería por una banda de marroquíes).

Por supuesto que hay muchas pequeñas iniciativas por hacer en la localidad, desde la renovación del cerramiento parcial del polideportivo hasta la reconstrucción completa de un segundo Parque del Agua en la zona deportiva de El Bosque, pasando por la reconstrucción del rocódromo, la rehabilitación de aceras levantadas por las raíces de árboles, control de poblaciones de palomas, etc. Pero creemos que Velilla necesita algunas dosis de ambición para hacer cambios, que muchas veces ni siquiera necesitan recursos importantes). Esta es nuestra aportación para que los nuevos representantes institucionales sigan trabajando por esta localidad y por las personas que en ella residen.