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Pescar en Velilla de San Antonio

Los humedales de Velilla de San Antonio atraen a no pocos aficionados a la pesca, muchos de ellos de fuera de nuestra localidad. Esta actividad se lleva a cabo fundamentalmente en la laguna municipal, uno de los pocos escenarios donde la pesca está permitida. Las malas condiciones del agua o la presencia mayoritaria de especies invasoras no crean las mejores condiciones para la practica de esta actividad. Hay también una crónica presencia de furtivos en las lagunas del interior, que dejan algunas zonas con acumulaciones de basuras.

Pescar en Velilla podría ser una oportunidad de contacto con la naturaleza, sobre todo si se hace en condiciones de respeto para el entorno y para la calidad de las aguas y la biodiversidad. También sería útil para estimular la llegada de visitantes. Para facilitar esta actividad en el entorno de la laguna municipal se han instalado durante el verano de 2018 los cuatro primeros puestos de pesca del proyecto aprobado en octubre de 2017, a los que se añadirán otros una vez completado el plan de recuperación de los humedales en los que trabaja la Universidad de Alcalá de Henares. También está prevista pero sin fecha, por falta de fondos, la instalación de un oxigenador que mejore la calidad del agua de la laguna.

Puesto de pesca y otros equipamientos instalados en 2018 por aplicación de la moción aprobada en el pleno de la Corporación del 25-10-2017

Pero todas estas mejoras no son suficientes para crear las condiciones de una práctica de pesca de calidad. Cualquier pescador sabe que echar el anzuelo en la laguna municipal conlleva que se prenda seguramente una especie exótica e invasora, generalmente un pez gato. La presencia de especies alóctonas es una auténtica invasión en el caso del medio acuático y ha empobrecido la riqueza y la calidad de la fauna piscícola. Algo parecido sucede en el cercano Jarama.

Otros factores a corregir serían la limpieza, la retirada de parte de la vegetación (que acaba en el fondo y contribuye a la disminución del oxígeno disuelto), poner fin a los vertidos lácteos que se suceden desde más de una década. También la vigilancia del entorno, que no siempre es suficiente ni respeta los servicios que se establecen en el protocolo de vigilancia ambiental aprobado por el Ayuntamiento. Precisamente las bicicletas eléctricas se adquirieron para esta clase de servicios y para poner fin a la pesca furtiva que se practica todavía en las lagunas cercanas donde esta prohibida esta actividad, y que se hace evidente por la acumulación de residuos.

Formalmente se puede pescar también en el río Jarama, si bien las condiciones de calidad del agua no son las mejores, aunque los indicadores de calidad han mejorado en los últimos años en la misma proporción que la depuración que practican las estaciones depuradoras (la mayor parte del caudal del Jarama, en verano, procede de estas plantas). Desde hace pocos años se ha consolidado la presencia del barbo común, desaparecido del río desde los años 70, y no es raro encontrar larvas en los tramos más oxígenados.

 

Situación legal de la pesca en Velilla

El siluro, un pez procedente del Danubio, también está presente en la laguna municipal. Ya se han producido varias mortandades y la mayoría de los ejemplares afectados tenían pesos aproximados a los 50 Kgs. Esta especie y el resto de las invasoras han sido introducidas por pescadores sin escrúpulos y menos conocimientos de las consecuencias que se provocan. Es también el resultado de una crónica falta de vigilancia que garantice el cumplimiento de las leyes.

Lo más destacado de la regulación legal de la pesca en el entorno de Velilla es lo siguiente:

  • Especies invasoras. La legislación deja claro que las especies invasoras deben ser sacrificadas y en ningún caso devueltas al medio acuático. Así lo recoge el art. 25.2 de la orden de vedas de pesca de 2018 para la Comunidad de Madrid, que establece que “La inclusión de una especie en el Catálogo de Especies Exóticas Invasoras, de acuerdo con el artículo 64.4 de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, conlleva la prohibición genérica de su posesión, transporte, tráfico y comercio de ejemplares vivos o muertos, de sus restos o propágulos, incluyendo el comercio exterior, limitada al ámbito de aplicación especificado para cada especie en el anexo“. En 2018 formaban parte del Catálogo español de especies exóticas invasoras la mayoría de las que están o han estado presentes en la laguna municipal de Velilla, entre ellas: Carpa (Cyprinus carpio), Pez gato (Ictalurus melas-Ameiurus melas), Alburno (Alburnus alburnus), Percasol (Lepomis gibbosus), siluro (silurus glanis), gambusia (Gambusia affinis), Black Bass (Micropterus almoides), etc. Casi todos ellos figuran entre los 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo (según la lista de la UICN, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza).
  • Basura abandonada en un puesto de pesca en laguna donde está prohibida esta actividad.

    Pesca sin muerte. Quizás algunos pescadores no lo sepan pero la pesca que se puede practicar en nuestro entorno debe ser en la modalidad “sin muerte”. Así lo establecen dos referencias normativas: El anexo IX de las órdenes de veda establece que se practicará “pesca sin muerte” en “Los tramos de los ríos Henares, Jarama y Manzanares no vedados que estén incluidos en zonas B del Parque del Sureste, de conformidad con el PORN de este espacio natural“. En Velilla todo el tramo del río Jarama. Por otro lado el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Parque del Sureste ya limita la pesca a esta modalidad en varias “zonas” del Parque (en sus apartados 28.4 y en el 29.2.b). Es el caso de la laguna municipal, el PORN en su apartado 29.2.b) establece que “…. El Plan Rector de Uso y Gestión regulará en las Zonas C la práctica de la pesca, atendiendo al respeto al entorno, a las especies presentes y con la limitación de la modalidad de “pesca sin muerte”, que garantice la devolución sin daños de las capturas“. El PRUG debería haber entrado en vigor  en 1999. La efímera versión de este reglamento que estuvo en vigor en 2009 no resolvía las dudas sobre el procedimiento de pesca que pudiera “garantizar la devolución sin daños“. Es preciso que este reglamento se apruebe y detalle procedimientos, cebos, anzuelos sin arponcillo, etc. tal y como se hace en otras comunidades autónomas para asegurar la devolución de los peces en condiciones reales de supervivencia. Por supuesto nos referimos exclusivamente a las especies autóctonas, tal y como prevé la legislación.

    Zonas vedadas. En Velilla los humedales catalogados de Miralrío, el Sotillo y el Picón de los Conejos son escenarios vedados a la pesca por aplicación del Anexo VII de la orden de vedas ya mencionada. Dicho anexo prohíbe la pesca en “Los embalses y humedales catalogados de conformidad con la Ley 7/1990, de 28 de junio, de Protección de Embalses y Zonas Húmedas de la Comunidad de Madrid…..“. Todos aquellos humedales están incluidos en el catálogo regional. El art. 16.b establece que la actividad de pesca en los humedales catalogados se considera una “infracción grave”.


Más información:

Ley 7/1990, de 28 de junio, de Protección de Embalses y Zonas Húmedas de la Comunidad Autónoma de Madrid
Orden de Vedas de pesca 2019 en la Comunidad de Madrid
El estado de los humedales de Velilla de San Antonio
Rodeados de especies invasoras
Mortandades en la laguna municipal