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Plagas de mosquitos …de veneno, de ignorancia, y de oportunismo electoral

Como ocurre algunos años, este verano de 2014 es especialmente molesto por la presencia de mosquitos en Velilla de San Antonio. Muchos vecinos y vecinas son víctimas de sus picaduras y se quejan, con razón, de estos inconvenientes. Estamos también en vísperas electorales y algunos partidos llegan a espolear a algunos afectados para que exijan en el Ayuntamiento que se fumigue.

El Ayuntamiento informa (pleno del pasado 30 de julio) con una larga lista de operaciones de fumigación aplicadas en las calles de la localidad. Tanto el gobierno municipal como los oportunistas se escudan en que no podemos emplear plaguicidas por que estamos dentro del Parque del Sureste, una falsedad que se repite como un mantra cada vez que se carece de argumentos. En el Parque del Sureste se pueden emplear los mismos venenos que fuera. Como tantas veces se demuestra, el peor enemigo de los espacios protegidos es la ignorancia y la incompetencia de los gestores.

Las fumigaciones, tal y como se hacen, no parecen haber servido de mucho, pero los oportunistas piden “más fumigaciones”, más veneno sobre nuestras cabezas. No han muerto los mosquitos pero al parecer ya no quedan grillos, ni vemos polillas en las farolas, ni ranas, ni libélulas (grandes consumidoras de larvas de mosquito)… Y lo que es peor, murciélagos, aviones zapadores, vencejos y golondrinas parecen también haber reducido sus poblaciones. ¿Qué está pasando?, nos estamos cargando a los depredadores naturales que controlan las plagas y pedimos todavía más veneno en forma de plaguicidas (ese que mata silenciosamente, también a los seres humanos), insistimos en alterar más aun el equilibrio natural que ya hemos roto. Necesitamos algo de sentido común antes de que la ignorancia y el populismo electoral nos arrastre a peores consecuencias.

El abuso de plaguicidas, herbicidas, fitosanitarios, fertilizantes, y otros productos similares, están envenenando la tierra y contribuyendo a una generalizada pérdida de biodiversidad. Quizás esto importe poco a quienes piden más y más productos químicos, pero hay una estrecha relación entre muchas enfermedades modernas y el uso de estos productos. En nuestra comarca estos productos, que se emplean desde hace años (y que se acumulan) en arcenes, agricultura o el entorno urbano, están contribuyendo a la desaparición de los insecticidas naturales que antes mantenían a raya a las plagas que ahora tanto nos molestan. El empleo de estos productos está afectando directamente a especies claves para nuestra economía y la floración de las plantas, las abejas están desapareciendo y cuesta trabajo imaginar un mundo sin estos polinizadores.

Nosotros vemos así las soluciones a este problema:

  • Cualquier solución debe ser técnica y ajena a las ocurrencias que aconseja la ignorancia.
  • Los tratamientos con plaguicidas deben reducirse a lo estrictamente necesario y con productos que discriminen sus efectos sobre otras especies animales.
  • Los tratamientos contra los mosquitos, para ser eficaces, deben aplicarse en la fase de larvas.
  • Es urgente un estudio sobre la situación de los quirópteros (murciélagos), y otras especies insectívoras, para recuperar los equilibrios naturales.
  • Los tratamientos, y las soluciones para recuperar los insecticidas naturales, deben tener una coordinación comarcal, a lo largo del valle del Jarama, y deben ser orientados por la Administración Regional.

Para más información:

Informe de tratamientos, Velilla de San Antonio 2013
Plaguicidas y cáncer
Nueva directiva sobre plaguicidas
La composición de muchos plaguicidas es un sospechoso secreto
La desaparición de las abejas
Las aves y quirópteros: los plaguicidas más eficaces
Cada vez tenemos menos vencejos