. Vuelven los mosquitos

Volverán los mosquitos, y nos molestarán si no recuperamos las poblaciones de sus insecticidas naturales

En los últimos años se han producido episodios de alarma social en relación con supuestas o reales plagas de mosquitos. Para atajar este posible problema hace más de un año que el Ayuntamiento de Velilla lleva a cabo un plan para facilitar el aumento de las poblaciones de quirópteros (murciélagos), uno de los insecticidas naturales más efectivos para mantener a raya las poblaciones de insectos. El objetivo es reducir el empleo de plaguicidas químicos (siempre tóxicos) y colaborar a recuperar los equilibrios depredadores-presas.

En Velilla siempre ha habido mosquitos, unos años más molestos que otros. Quizás esto sea un problema para muchas personas procedentes de un entorno urbano pero, para bien y para mal, estamos en las riberas de un importante río y rodeados de humedales, lo extraño y preocupante sería que no existieran mosquitos. El empleo de fitosanitarios en la agricultura durante décadas, o los efectos del cambio climático que ya soportamos, seguramente están alterando lo que hasta ahora conocíamos, una de las consecuencias es la reducción de las poblaciones de aves comunes que depredaban sobre estos los insectos, algo parecido está ocurriendo con los murciélagos. Si a esto le añadimos algunas malas prácticas agrícolas (inundar las parcelas durante semanas), o el exceso de materia orgánica en nuestros principales humedales, el resultado es que los insectos proliferan algunos años, y con ellos las molestias para muchos vecinos y vecinas. Coincidiendo también con la elevación de las temperaturas derivadas del fenómeno del cambio climático estamos asistiendo en las últimas décadas a una proliferación de los simúlidos, también llamados “mosca negra”, una familia de insectos que está causando ya problemas importantes en la zona de la cuenca del Ebro y en la Comunidad Valenciana. Este es el origen de las molestias que tenemos en Velilla.

LOS SIMÚLIDOS

La “mosca negra”.

Los simúlidos es un pequeño insecto, de no más de 2-4 milímetros, viven en la vegetación próxima a los ríos y ecosistemas acuáticos. Depositan los huevos en la vegetación de la ribera, en los sedimentos húmedos o sobre el agua. Para el desarrollo de las larvas acuáticas necesitan cursos de agua corriente que debe estar bien oxigenada y con un cierto aporte de materia orgánica en suspensión. Las larvas se fijan a diferentes sustratos, piedras del fondo, vegetación incluso plásticos y otras basuras. También favorece su desarrollo la proliferación de algas en las que tiene lugar la fase de pupa.

Los simúlidos adultos se alimentan de jugos vegetales, pero en algunas especies las hembras necesitan el aporte de sangre para el desarrollo y la puesta de los huevos y son muy agresivas. La causa de su proliferación se debe a varios factores, algunos de ellos presentes en Velilla de San Antonio:

  • El cambio climático, con inviernos cortos y temperaturas suaves, que reduce la mortalidad invernal y amplía el periodo de actividad de los insectos.
  • Implantación de nuevos regadíos y la colonización de los canales y acequias de distribución por los insectos.
  • La desaparición o reducción de sus insecticidas naturales: aves, quironómidos, etc.
  • La modificación de las características medioambientales de los ríos debido a las actividades humanas, tales como la regulación del caudal de los ríos o cambios físico-químicos de las aguas, junto con la proliferación de plantas sumergidas en el cauce (los macrofitos son al parecer una de las principales causas de la proliferación de simúlidos en Zaragoza).
  • La colonización de nuevos hábitats por adaptación al medio. Algunas especies empiezan a modifican sus necesidades, siendo capaces de persistir en aguas más estancadas y con mayor contaminación.

En Velilla y otros escenarios del Jarama y Henares se dan condiciones favorables para que los simúlidos encuentren el hábitat ideal para propagar sus poblaciones: agua, vegetación abundante, etc., y unos humedales colapsados de materia orgánica (algas), como es el caso de las lagunas del Picón de los Conejos, el Sotillo o las de Miralrío. Un estado de abandono que venimos denunciando desde hace tiempo y sobre el que venimos reclamando una elemental intervención para renovar el agua estancada.

QUÉ HACER PARA LIMITAR ESTAS MOLESTIAS

Aunque demasiadas veces se confunde molestias con plagas, y se desencadenan bulos y noticias no siempre fundadas y contrastadas, las administraciones deben intervenir cuando el exceso de estas poblaciones de insectos se disparan. Lo primero que aconseja el sentido común es estudiar cual es la situación de estas poblaciones, su evolución y las causas de que proliferen. Conocer lo que sucede y confirmar que estamos ante un problema es un buen antídoto frente a los bulos y la alarma social.

Ejemplar de murciélago común (“Pipistrellus pipistrellus”).

Pero no siempre se recurre a esta metodología antes de intervenir, demasiadas veces las administraciones se limitan a sulfatar jardines urbanos, fuentes, árboles; o pedir que otras fumiguen riberas y comarcas fluviales. Es el recurso más sencillo: combatir con plaguicidas químicos las alteraciones biológicas y los desequilibrios que casi siempre causamos los humanos.

La prevención se inicia en el río o en el curso de agua con limpieza de las algas que sustentan el desarrollo de las fases larvarias. Según los expertos, en la actualidad el uso de insecticidas contra los insectos adultos en tratamientos extensivos está desaconsejado por su limitada eficacia, por no ser selectivos y por el posible riesgo que implican para la salud pública y el medio ambiente. Sólo en casos muy excepcionales puede aplicarse en áreas restringidas de vegetación donde reposan por la noche.

En la actualidad sólo se aconsejan tratamientos con larvicidas de origen bacteriano, el más utilizado es el control de larvas con la aplicación en los ríos y arroyos de esporas del Bacillus thurigiensis. Una vez distribuido el producto en el agua, las larvas de los mosquitos ingieren el bacillo y se produce en su interior una toxina que las destruye. Actualmente es un método muy utilizado por su especificidad para las larvas de dípteros y su inocuidad para el hombre y para los animales acuáticos.

LOS MURCIÉLAGOS

Pero una de las medidas más eficaces y baratas para combatir los excesos poblacionales de los mosquitos son los insecticidas naturales, es decir las especies que se alimentan de insectos y que habitualmente comparten nuestro hábitat: las golondrinas, vencejos, aviones zapadores, quironómidos, anfibios, etc., incluso larvas de libélula. Muchas de estas especies y familias llevan años viendo reducir sus poblaciones. Cada vez vemos menos murciélagos y menos golondrinas.

En la fotografía dos de los nidos de murciélagos instalados en la fachada del Ayuntamiento de Velilla de San Antonio.

Los murciélagos no son peligrosos ni agresivos. Utilizan los árboles viejos para reproducirse, pero cada vez es más difícil de encontrarlos. A pesar de su pequeño tamaño los murciélagos tienen una gran capacidad insectívora, en época de cría las hembras pueden llegar a digerir hasta dos tercios de su peso.

Para ayudar a equilibrar este desequilibrio, desde abril de 2016 hay en marcha un plan de apoyo a las poblaciones de murciélagos en nuestra localidad, que tendrá continuidad en 2017. La idea partió de una moción presentada por Somos Velilla, y pretende la instalación de un centenar de cajas nido para que puedan ser ocupadas por colonias de murciélagos. Estos depredadores de los molestos mosquitos llegan a consumir hasta 600 insectos en una hora. Estos pequeños animales aportan grandes beneficios a los ciudadanos por lo que cualquier medida para recuperar sus poblaciones siempre es una medida positiva. La colocación de nidos es también una medida aconsejada por los expertos.

Las primeras cajas nido colocadas por el Ayuntamiento de Velilla, y su seguimiento, se han llevado a cabo en colaboración con la Consejería de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio, la Asociación Española para la Conservación y el Estudio de Murciélagos, (SECEMU). Durante 2016 se instalaron  una decena de cajas nido en entorno urbano y otras tantas en la zona natural de la laguna El Raso.

QUÉ PODEMOS HACER LOS CIUDADANOS PARA PROTEGERNOS DE LAS MOLESTIAS DE LOS MOSQUITOS

La subida brusca de las temperaturas Para la población en general respecto a la prevención en las viviendas, hay que tener en cuenta que a diferencia de los mosquitos, las moscas negras no suelen entrar en los edificios, y por tanto las medidas que se aplican para ellos tienen una utilidad limitada.

Para evitar las picaduras:

  • Se recomienda no pasear por lugares con vegetación abundante y cercana a cursos rápidos de agua, durante el día especialmente al amanecer y al atardecer.
  • Vestir colores claros, proteger el cuerpo, brazos y piernas con ropa (mangas largas y pantalones largos), evitando vestidos amplios.
  • Usar repelentes, siguiendo las instrucciones recomendadas (no aplicar a niños menores de 2 años, no aplicar en la ropa, ni en la cara, limpiar la piel con agua y jabón, etc).

En caso de picadura:

  • Limpiar y desinfectar la zona de la picadura.
  • No rascarse para evitar infecciones.
  • En caso de persistencia de las molestias o reacciones más graves, consultar con el médico.

Más información:

Informe Ayuntamiento de Velilla sobre estado de la Comarca, 2016
Informe Ayuntamiento de Velilla, 2013
Que es la mosca negra
Datos básicos sobre la mosca negra
(informe Aragón)
Artículo científico sobre los simúlidos
Informe técnico 2016. Varios Ayuntamientos
Más aves = menos mosquitos
Murciélagos para frenar a mosquitos (Noticia)
El declive de los pájaros comunes
Recuperando poblaciones de golondrinas
Noticia sobre supuesto colapso del centro de salud de Velilla (noticia desmentida)
Moción de Somos Velilla para reintroducir murciélagos (22-12-2015)
La experiencia de Torrejón de Ardoz retirando la vegetación acuática del río Henares.